Culmina la MIDO y se fortalece para mantener el camino

Nada ha logrado detener a la Muestra Internacional de Danza Oaxaca (MIDO), un proyecto que inició hace 23 años y que se mantiene vigente pese a los distintos obstáculos que ha enfrentado.  

Este fin de semana concluyó con éxito y se perfila para seguir en el gusto del público, con todo y que han sido dos años de llevarse a cabo en la virtualidad, debido a la pandemia por Covid-19 que obligó también al resguardo de la comunidad artística.  

Así lo expuso Gerardo Ibáñez, impulsor y promotor de la MIDO, quien detalló que particularmente este 2021 la muestra volvió a sus orígenes al mostrar el quehacer dancístico de la entidad; así como a darle voz a los principales creadores quienes participaron en diferentes conversatorios, teniendo como sede la Casa de la Cultura Oaxaqueña, para dar cuenta del crecimiento de la disciplina en la entidad.

“Este año fue un poco más significativo porque regresamos hacia el origen de lo que realmente era: mostrar el trabajo de la danza que hacemos. Creo que esta emisión fue muy importante en ese sentido”, dijo en entrevista para Mezcalonautas

Como una especie de evaluación y al preguntarle cual es la proyección a futuro, el reconocido bailarín y coreógrafo aseguró que uno de sus objetivos actuales es convertir a Oaxaca en la capital de la danza, por muy lejano y ambicioso que parezca. 

“Mi objetivo ha ido creciendo, pero ahora quiero que Oaxaca sea la capital de la danza en México, por lo menos”, sentenció. 

Las más de dos décadas vigentes avalan el proyecto que inició con la intención de cautivar al público local y demostrar que en la entidad oaxaqueña se hace danza de calidad, misma que ahora puede ser disfrutada en su máximo esplendor, aún a distancia y con el uso de la tecnología.  

La MIDO es el único festival multigenérico que se realiza en el sur de México, eso confirma su potencial a futuro, siempre y cuando cuente con la proyección y el apoyo que, aunque no le ha faltado, es un factor determinante para cumplir con el objetivo planteado.  

“Yo he tenido una respuesta favorable a lo largo de los años en el sentido de las instituciones, porque es el único proyecto que ha sobrevivido de muchos otros que se han intentado. Nuestra tenacidad y terquedad nos mantiene aquí”, manifestó el reconocido bailarín.  

Primer cartel de la Mido

Pese a lo anterior está consciente que ningún presupuesto es suficiente, por lo que en los próximos años tendrá que seguir tocando puertas para no quedarse atrás y ofrecer diversas colaboraciones que permitan mantener vivo el quehacer dancístico en la entidad.  

De ahí que le apuesta sea impulsar una mayor proyección de la muestra con el fin de llegar una mayor cantidad de público, lo cual paradójicamente han conseguido con la pandemia, ya que los eventos virtuales han llegado a otras partes del mundo.   

Como buen conocedor de la disciplina Gerardo Ibáñez tiene claro que la danza es vida y movimiento, forma parte de la naturaleza misma, por ello confía en su permanencia en el gusto de la gente; prueba de ello las danzas tradicionales que ni con el paso de los años han quedado en el olvido.  

“Nuestras tradiciones se mantienen vigentes. Ningún pueblo no ha dejado de bailar, ninguna comunidad ha dejado de bailar, ese es el verdadero poder de la danza. Lo que necesitamos es llegarle al público con un lenguaje particular emanado de la danza escénica y que conecte profundamente con sus emociones”, indicó.  

Y es que, en algunas ocasiones, las puestas en escenas son tan complejas que no permiten que el público entienda su esencia, situación que provoca que ya no asistan a los espectáculos, de ahí que propone implementar otras estrategias para poder llegar a la gente.  

“La danza escénica actual necesita tener sus propios espacios y que la comunidad dancística los llene, y no en el sentido de cantidad sino llenarlos con nuestra esencia, con nuestro quehacer para poder envolver a la gente y que realmente voltee la mirada a lo que se hace en Oaxaca. Creo que eso es lo que nos falta por hacer”, puntualizó. 

Sin duda, en las últimas dos décadas, la MIDO ha contribuido al crecimiento de la danza en Oaxaca, ahora incluso existe un público internacional cautivo, por ello es claro para Gerardo que una de las principales acciones a realizar es recuperar el ritmo previo a la pandemia.  

Además de incorporar la virtualidad, toda vez que ha incrementado la audiencia y el tipo de público que sigue el festival, de ahí que se piensa en la posibilidad de implementar formatos híbridos para la próxima emisión, aunque aún no está completamente definido.  

“Para mí fue todo un descubrimiento -la virtualidad- porque uno pondera siempre el contacto directo entre el público y el bailarín. Sin embargo, también está la otra posibilidad y hay que usarla”, refirió.  

Gerardo Ibáñez

Como principal impulsor, que no él único, Gerardo Ibáñez se encuentra satisfecho con lo logrado hasta el momento. Sabe que es un trabajo constante que está dispuesto a continuar porque la MIDO asegura, es por el bien común de la danza en Oaxaca de ahí que reconoce que los grupos locales respondan y se sumen con entusiasmo a cada una de las emisiones.  

“Nosotros abrimos el escaparate para que todos estemos ahí y todos nos visibilicemos. Que sea un trabajo para que la danza crezca y se hable de ella como se hace otras disciplinas como la pintura y la música. Queremos que sepan que en Oaxaca hay buena danza y que tienen que verla, que se mire como un semillero que se puede crear”, subrayó.   

Finalmente, y de carácter personal, aseguró que la muestra le ha dejado un mayor compromiso en la enseñanza, que es otra de sus pasiones, de ahí que está comprometido en impulsar el gusto por la danza de las nuevas generaciones; además de seguir creando obras y coreografías que puedan conmover al público, independiente de mantener a la MIDO vigente mediante la gestión permanente. 

“Tengo claro que debo crear mejores obras con una comunicación más eficaz, con un lenguaje propio para poder llegarle al público a través del movimiento, que sea un coreógrafo que le llegue a la gente, que pueda interpretar su realidad en una poesía de movimiento”, concluyó.