Alebrijes con zapatos, una inspiración de vida

Pocas palabras hacen referencia de Oaxaca sin nombrarla: la tlayuda, el quesillo, el téjate y los alebrijes.

San Martín Tilcajete, municipio ubicado en la región de los Valles Centrales de Oaxaca, a solo 45 minutos de la ciudad, es reconocido por la elaboración de alebrijes, figuras talladas en madera de copal con diseños fantásticos y llenos de color.

El oficio no es nuevo, por el contrario, cuenta con una amplia tradición. En Oaxaca familias enteras se dedican a crear dichas artesanías que posteriormente son llamadas obras de arte que, incluso, se comercializan con éxito en todo el mundo.

De manera reciente, un taller ha innovado al colocar zapatos a cada una de las figuras fantásticas que crea, lo que indudablemente lo ha distinguido de los demás, al punto de colocarse en el gusto de las nuevas generaciones, que descubre los diseños a través de las redes sociales.

Se trata del taller “Una inspiración de mi vida”, liderado por el joven artesano Víctor Fabián Ortega, quien decidió dar el siguiente paso y colocarle una especie de calzado a las artesanías que salen de la imaginación de toda su familia que se dedica a la elaboración de figuras de maderas.

La idea surgió casi de manera fortuita y luego de un regalo de la naturaleza. Y es que, al buscar algunos troncos para tallar, encontró uno en forma de zapato viejo. Después de una intervención especial por parte Víctor, el objeto fue enviado a un concurso de artesanías donde obtuvo el primer lugar y posteriormente volvió para una exposición en donde tuvo muy buena aceptación.

De ahí que se convirtió en una especie de amuleto que, sin pensarlo, decidió incorporar a sus alebrijes. Actualmente las figuras elaboradas en su taller, independientemente de salir de los sueños, imaginación y creatividad de sus creadores, también portan un calzado especial, tallado de igual forma en madera.

“Tenemos una identidad propia que se llama alebrijes con zapatos. Hace nueve años cree el primer alebrije con zapatos y fue todo un éxito, lo registré y hoy tengo una patente que me hace el creador indiscutible del concepto. Por medio de eso me ubican de manera particular en un contexto donde todo hacen figuras con madera”, dijo.

Y aunque al inicio el uso de zapatos por parte de los personajes tallados en madera fue un acto imprevisible, ha sido resignificado como un arte que refleja la huella que han dejado los antepasados sobre las nuevas generaciones.

Orgulloso de su creación, reconoce que también le ha servido para darle un nuevo impulso a la elaboración de figuras, las cuales también fusiona con la cultura zapoteca al ofrecer la posibilidad de crear un ser que represente a cada una de las personas a partir de su “tona” o “nahual”, que es el animal protector vinculado a su fecha de nacimiento.

Lo anterior ha permitido una mayor conexión entre la clientela y las piezas ya que, al descifrar su guía espiritual conforme al calendario zapoteca, van creando juntos la figura con características que hablen incluso de la personalidad de quien lo adquiere, a quien también le obsequian el boceto firmado por el artista.

“Hoy en día somos el único taller que hace eso: personalizar una figura y hacer partícipe al cliente. Nos hemos vuelto también traductores de los sueños de los demás, los cuales plasmamos primero en un dibujo y después los tallamos en madera”, dijo.

Poco a poco sus diseños han llegado al mercado internacional Alemania, Italia, Estados Unidos, Colombia, Chile, independiente de ser buscadas por turistas nacionales y locales.

Víctor refiere que la innovación es el sello de la familia, actualmente junto con sus hermanos busca ir un paso adelante, de ahí que también es el creador de los “nacimientos calavera” que han gustado a las nuevas generaciones, incluso se han hecho virales en las plataformas digitales.

Si lo que buscas es conocer más sobre los alebrijes, el taller “Una inspiración de mi vida” de Víctor Fabián Ortega es el mejor lugar para descubrir no solo su historia sino también el procedimiento que realizan, desde el boceto de la figura, el tallado de la madera, el curado de la misma, hasta la pintura y la exhibición para su venta.

Y, por si fuera poco, puedes crear y pintar tu propia figura con el apoyo de artesanas y artesanos expertos que te guían con paciencia hasta lograr el objetivo.

“Aquí puedes vivir la experiencia de crear y pintar tu propio alebrije, así te darás cuenta que no hay límites al momento tu utilizar la imaginación”, refiere entusiasmado.

Alebrijes para principiantes

El alebrije es una artesanía creada por Pedro Linares a partir del cartón. Fue en un sueño que el reconocido artista visualizó su próxima creación, la cual tuvo buena aceptación. Sin embargo, es al oaxaqueño Manuel Jiménez Ramírez a quien se le atribuye el inicio del tallado en madera.

Fue este personaje quien, en los años ochenta, decidió retomar el concepto y elaborar seres fantásticos, propios de su cosmovisión, tallados en madera de copal y con el estilo propio del lugar de creación.

Actualmente son San Martin Tilcajete y San Antonio Arrazola las localidades oaxaqueñas que se distinguen por la elaboración de dichas artesanías e incluso conservan la tradición de generación en generación.

Las figuras se distinguen por sus diseños fantásticos, emanados de los sueños y la imaginación de quienes los hacen, así como de la amplia gama de colores con los que pueden ser decorados.

Para Víctor Fabián la madera también juega un papel importante a la hora de crear, muchas veces la forma del tronco ya esboza una figura en particular que sólo hay que pulir, mientras que otras se presentan como un lienzo en blanco para dar vuelo a la imaginación y creatividad.

Así mismo las emociones del artesano o artesana también se ven reflejadas, prueba de ello es que algunos son más coloridos que otros, también hay quienes los pinta solo de blanco y negro.

El proceso de elaboración consta de varias etapas: la recolección de madera, elaboración del boceto, tallado, reposo en intemperie para quitar la humedad, pulido, horneado, reparación de grietas, curado con gasolina para evitar las plagas, y finalmente la pintura.

El costo de los alebrijes varía de acuerdo al trabajo y tiempo invertido en su elaboración –de dos meses a cuatro años- y tamaño, de ahí que van desde los 50 hasta 100 mil pesos.