San Pedro Cajonos, guardián del Santuario del Gusano de Seda

Inmerso en las montañas que rodean la Sierra Norte de Oaxaca, se ubica San Pedro Cajonos, un pueblo que se distingue por el cultivo de maíz y frijol, las artesanías y la sericultura; actividad que le ha dado reconocimiento a nivel nacional e internacional.

Al amanecer; un mar de nubes crea un espectáculo natural; donde el bosque y la neblina parecen fusionarse, causando asombro en quienes visitan la zona. Su clima privilegiado, es idóneo para la plantación de morera, un árbol cuyas hojas son el alimento perfecto para los gusanos de seda.

Utilizando técnicas de tejido y teñido heredadas de generación en generación, esta comunidad ha preservado la crianza del gusano y la producción del delicado hilo con el que se tejen prendas de una belleza inigualable.

Desde 2020, el pueblo de San Pedro Cajonos es guardián del Santuario del Gusano de Seda, un espacio donde se teje la historia y se conserva el legado comunitario.

De acuerdo con Lidia Cruz, artesana y una de las principales impulsoras del rescate de la crianza
del gusano de seda, fue en 1994 que un grupo de mujeres se dio a la tarea de desempolvar la actividad. Para ello, se organizaron y lograron recibir capacitación para aprender hacer el hilo y posteriormente tejer toda clase de productos.

En el caso de la crianza, se trata de una labor minuciosa que requiere de un tiempo considerable, toda vez que los gusanos deben mantenerse bien alimentados para que realicen con éxito sus mudas
de piel y posteriormente elaboren el capullo del cual se obtendrá el hilo artesanal o el filamento continuo, dependiendo de la técnica utilizada para su obtención.

Por ello, el Santuario cuenta con su propia área para la plantación de morera, árbol de cuyas hojas se alimenta el gusano de seda. Actualmente, cuentan con un aproximado de mil ejemplares que son cuidados por Josefina Flores, encargada de verificar que la materia prima sea de excelente calidad para continuar con el ciclo virtuoso. 

Para la obtención del hilo es necesario que los capullos, criollos y mejorados, se encuentren limpios y pasen por un proceso de cocción. Posteriormente, en el área de hilado, se llevan a cabo dos procedimientos, el primero de manera artesanal con una herramienta conocida como malacate y el segundo con un torno eléctrico, tal y como refiere Cecilia Cruz, encargada del área de hilado. 

Para el tejido de lienzos, rebozos, bufandas y todo tipo de indumentaria que se elabora y se encuentra a la venta al interior del Santuario, el telar de cintura es sin duda uno de los instrumentos más utilizados, para muestra Daysi García, artesana de la localidad, lo utiliza con destreza a la par que explica cada una de las partes que conforman la herramienta heredada de generación en generación. 

El telar de cintura que muestra Daysi cuenta con los siguientes componentes: enjulio o rodillos, peine, vara de liso, separadores y trama.

Finalmente, no puede faltar el área de teñido, a cargo de Reyna Martínez, donde a partir de tintes naturales como la flor de pericón, grana cochinilla, palo de Brasil y el añil, se obtiene todo tipo de colores con los que son teñidas las prendas previamente realizadas a base de hilo de seda. 

La flor de pericón se utiliza para los tonos amarillos; la grana cochinilla para las tonalidades rosas; el palo de Brasil para la gama de rojos; y el añil para los azules. 

Por todo lo anterior, la visita al Santuario de Seda es una experiencia única e irrepetible, puesto que permite conocer el procedimiento completo para la elaboración de diversas prendas derivadas del hilo de seda, las cuales bien podrían ser considerados como artículos de lujo debido a su alta calidad y belleza. 

“El santuario del gusano de seda, ubicado en San Pedro Cajonos, Villa Alta Oaxaca te invita a que nos visites en nuestras instalaciones en donde elaboramos todo el proceso artesanal y único para nuestros textiles de seda”, concluyó Lizbeth Isidro.